Como comienzo y para que sepas de lo que más o menos voy a hablar empezaré mencionando la típica frase que me las toca y que todo trinchamonas en un momento u otro de su vida ha respondido a la pregunta de: “si tú pudieras ser otro, ¿a quien elegirias?” eeeh… bien, este es el punto en el que el susodicho de turno hace ver que él es más duro que nadie, que su vida es cojonudamente mejor que cualquiera de los que tiene alrededor y piensa que respondiendo la perla de sabiduría que va a soltar se le va a invitar a pipas o a darle una palmadita en la espalda por lo fiera que es; me refiero por supuesto a la ya tan conocida: “Que va, yo no me cambiaria por nadie estoy contento conmigo, con mi vida”. Y dice esto soltando una mirada como en plan macho total, entrecerrando los ojos tratando de hacernos ver que lo que dice es muy serio y que en efecto confía en su argumento. ¡CAPADOS!; quiero decir, nenico, acaso no has visto la cantidad de hijosputas que hay en el mundo tocándose la mandanga, pasando de crucero a mansión playboy, chuscándose a la vecina, a la camarera, a la enfermera o la monja de la hermita; sí my friend, las cosas son así, es posible que tú no encuentres un reflejo de la felicidad en mi ejemplo, pero da igual, porque en este puto mundo siempre va a haber alguien que va a estar haciendo lo que tú siempre has querido hacer sin haber hecho una mierda por ello, mientras que tú tienes que aguantar a la hijaputa de la tiparraca de la esquina de enfrente del bar que hoy ha decidido ponerse la redecilla en el pandero cual morcilla mientras te mira por debajo de los pegotes de rimel como dicendo: “uuuuh nene esta es tu noche” y lo peor no es eso, lo peor no es que la ternera en cuestión se haya fijado en ti, que va, lo peor es que lo mismo tú tienes una pelotera tan gorda o estás tan hasta los huevos que hasta la ternera te parece una opción plausible, como decían mis allegados más carnales una noche de media cogorza: “ de vez en cuando está bien chuscarse un bicho, se ponen to locas” según la leyenda, como mujeres de esa calaña no están acostumbradas a peritas en dulce como nosotros cuando consiguen ( ya habrán ellas estudiado el método de aprovecharse de la naturaleza más que débil del varón) intercambiar saliva con los susodichos se esfuerzan como si les fuera la vida en ello, lo cual siempre es de agradecer, el hecho de que una mujer demuestre esforzarse por agradarte en algo ( amigo, no pienses que contigo sí se esfuerzan, sabes que es pura ilusión creada por la fémina para mantenerte en su prisión, ¡ABRE LOS OJOS! En tu foro interno sabes que no miento), sin embargo he de decir que este no es el tema que quería tratar, fácilmente me desvío de la senda cuando un jabalí se me cruza por en medio, ya habrá tiempo de abordar esta y otras historias del tipo en otro momento ( porque sinvergüenzas hay muchos en el mundo).

Por el momento sólo he expuesto un bosquejo de lo que la gente puede llegar a tocarlas, todos hemos vivido alguna vez en nuestra vida a los tocapelotas que se expulsan inmundicias por diferentes agujeros de su cuerpo y quieren que las asimilemos como si fueran verdades supremas, me niego. Tengo mucho más que decir, hay muchos temas y yo me aburro mucho para poder rajar a gusto al personal, he dicho.